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6/4/14

¿Dejar a Facebook? Ha llegado la hora (17 y fin)

31 de marzo

Dejar a Facebook? 

"Es claro que la crisis de "ingobernabilidad" decretada por Huntington, Thatcher y otros neoconservadores a mediados de la década de los setenta sólo pudo encontrar su ‘resolución’ introduciendo nuevas técnicas de gubernamentalidad, determinando nuevos patrones de relaciones sociales; y urge ya observar con exactitud cómo es que estas tecnologías relacionales funcionan." 

Brian Holmes, "La personalidad flexible. Por una nueva crítica cultural"
(Brumaria 7, trad. de M Expósito)
Link: http://eipcp.net/transversal/1106/holmes/es


Ha llegado la hora.


Durante los proximos días dejaré la cuenta de Facebook, tal y como los que me han seguido durante este mes de marzo habrían adivinado por la línia de mis entradas en FB y en este blog.


Las razones me parecen contundentes, hasta el punto de opinar que no existe justificación ninguna para seguir aportando contenidos personales o colectivos a este marco de encuentro, tal y como está concebido. 



Las razones esenciales, que superan con creces las posibles justificaciones para mantenerse en Facebook, casi todas basadas en nociones debiles de "comunidad" inaguantables en este coyuntura, son las sigiuentes:

1-Facebook no representa una idea adecuada de la comunidad contemporánea; justo lo contrario, trabaja en contra de los valores comunitarios y colectivos. Esto se demuestra en la falsedad intensa de las coincidencias, banales casi siempre, y las disonancias, frívolas y excesivamente virulentas. Un foro pueril, egoista y viciado de arriba a abajo.


2-La amistad en Facebook no vale apenas nada, es de una teatralidad vana y poco substancial, y quita directamente de aquella cosa revolucionaria que es la amistad real y personalizada. Es una cosa que he encontrado de dificil resolución en mi vida, la amistad, pero el Facebook no ha ayudado y no ayudará en este sentido.


3-Facebook no es seguro. Tiene fallos de seguridad que la misma empresa menosprecia, no resuelva adecuadamente, y relega a consideraciones menores.


4-Facebook es una fuente directa de información para los servicios de inteligencia de los Estados Unidos, y seguramente de sus aliados, en la vigilancia pública y privada de vidas particulares. Las quejas recientes de su fundador Zuckerberg a Obama, acerca de las revelaciones de Snowden sobre el uso que hace la NSA de nuestros datos personales, no han tenido respuesta y no lo tendran. Se justifica esta vigilancia dentro del paradigma dominante de la "guerra contra el terrorismo". 

 
5-Facebook se abre fácilmente a la manipulación, donde las identidades de fingen y se roban, y las informaciones y contenidos no siempre representan a personas y a entidades reales o comprobables.

6-El modelo de negocios de Facebook depende de nuestros clics de "me gusta", de  nuestros comentarios, y del rastreo permanente de contenidos para así ofrecer a los anunciantes la posibilidad de aceder a un público comercialmente afín en lugares y contextos específicos. Facebook utiliza los nuestros contenidos, que generamos como mineros no pagados minando datos. Y no compensa nuestros esfuerzos para poner estos contenidos a su disposición, como sí ocurre con otras plataformas sociales como Youtube.


7-Facebook engaña directamente a sus anunciantes, ya que contrata a personas en países como Egipto o Bangladesh la tarea de cliquear sobre págines, contenidos y otros para cumplir con la idea de dar visibilidad, perfil y notariedad. Las llamadas "click farms", granjas de clics. Y lo hace cobrando de aquellos que quieren hacer ver su público o negocio a través de Facebook. 


8-Facebook no se rige como empresa por los mismos valores que pretende promover, siendo de un propietario dominante y una estructuración altamente jerárquica y vertical, cuando dice promover una comunidad de iguales no jerarquizada.


9-Facebook cumple perfectamente con el intercambio aceptado por la sociedad liberal en marcos liberales, donde a cambio de una imagen de libertad y sociabilidad entregamos nuestros datos privados, nuestras vidas personales y la intimidad para poder disfrutar del símil de una experiencia colectiva (ver el artículo de Holmes citado arriba).


10-Es una contradicción flagrante que a través de Facebook existen personas y colectivas que vean con buenos ojos avanzar sus causas de cambio social y económico, cuando Facebook representa y avanza valores diametralmente opuestos a tales posiciones. No se puede pretender representar un papel de radical sobre un escenario de esta naturaleza. Saberlo y seguir a pesar de ello representa una operación cínica y hipócrita. Los radicalismos en FB estan totalmente vigiladas y contabilizadas por las fuerzas de orden del estado, obviamente. De hecho, FB trabaja para debilitar estos movimientos en la medida que sus datos estan a la disposición del estado y las "fuerzas de orden público".


Así que seguir bajo el pretexto de "trabajar como subversivo dentro del sistema" es, en este caso al menos, una ilusión (acepto que la operatividad de trabajar desde dentro para intentar cambiar el sistema, gradualista, reformista, se puede justificar con mucho más facilidad en otros casos, sobre todo aquellos menos abiertamente comerciales y vigilados por los servicios secretos de EEUU).


Así que, ha llegado la hora. Dejo a Facebook. No participo en sus foros, no accepto amigos (he eliminado mis casi mil "amigos" a lo largo de este proceso, una buena parte con mensajes personales). Eso sí, dejaré estas entradas y la cuenta abierta por si alguién quisiera saber mis motivos.

1/3/14

¿Dejar a Facebook? Un debate abierto (1)


1 de marzo, 2014


Después de un largo proceso de reflexión impulsado principalmente por una sensación de incomodidad con mi presencia particular en Facebook, propongo una entrada en 31 partes, una entrada diaria, en Facebook mismo, durante el mes de marzo sobre la estrella de las redes sociales.

La propuesta para el este mes es de ofrecer una entrada cada día sobre los motivos para dejar de utilizar Facebook, y así preparar el camino o bien para darme la baja, o bien para seguir como usuario después, a partir de abril de 2014. 

Entiendo que hay otras personas con dudas paralelas, o al menos lo presiento, a base de una cierta frecuencia de comentarios y reacciones en contra, y incluso expresiones de satisfacción entre aquellas personas que no tienen cuenta. Espero que este mes de reflexión, por lo tanto, pueda servir para abrir un debate sobre la plataforma, su sentido, sus maneras y estilos, su economia y significados sociales, que podría ser útil para más personas. 

Así que espero poder aprender del conocimiento de los demás, ya que seguramente no tengo la capacidad de analizar con rigor técnico las cuestiones que pienso que hay que abarcar, como la privacidad, la seguridad, el modelo de negocio o bien el concepto de comunidad proyectada.
Admito que durante los últimos meses he aumentado mi número de amigos con la idea de poder ampliar también el marco del debate, lo que podría parecer como contradictorio. Que el marco de reflexión sobre Facebook sea mi página de Facebook, que también dirigirían a otros lectores a algunas entradas más largas en mi blog, me parece coherente. Pero seguramente no podría ser suficiente, ya que los que a lo mejor tienen más de decir sobre cómo desarrollar conectividad y comunidad virtual fuera de su marco no pasarían nunca por sus páginas para comentar el debate que planteo yo. Por eso entiendo que tendré que ir en busca de las opiniones e ideas relevantes sobre la cuestión de seguir en Facebook o no. 

En relación con lo que planteo, podría comentar que hace poco dejé mi cuenta de Twitter. Me parece bastante probable que el modelo de Twitter no tendrá un recorrido muy afortunado, ya que debería ser rápidamente reemplazado. Para mí ha requerido una atención mayor que los minutos que dedico a Facebook, y su naturaleza veloz y pasajera me ha parecido útil solo en contadas ocasiones. Que Twitter sea un medio más cómodo en el Smartphone también puede ser un factor, ya que, a nivel particular, la lectura de tipos pequeñas me representa un esfuerzo por el hecho de no llevar siempre las gafas que necesito. Tambíen escribo lentamente en el teclado de mi Android. Es posible que me he dado la baja de Twitter en parte por estos motivos funcionales.


Con Facebook, pero, veo que existe mayor facilidad para repasar actividad reciente al final del día, cuando puedo conectar con el portátil en casa. Y con este marco de comodidad, también he encontrado que me he enterado de muchísimas cosas que, sobre todo, no aparecen en los medios mayoritarios. Facebook ha sido un vehículo para aprender algo sobre la actividad surgida de un marco de conocimientos “alternativos”. Y de aquí, para mí, su mérito, pero también su contradicción principal: ¿es realista y coherente desarrollar una actividad fuera del sistema dominante a través de un medio al servicio (o así parece) de los intereses comerciales de su empresa madre y sus muchísimas colaboradores? ¿No sería, para sacar un paralelismo, como ir a un restaurante de comida rápida como única alternativa disponible, para hacer las reuniones multitudinarias en la planificación de un proyecto de la alimentación justa y sostenible?

Ya que se trata de ir dosificando el debate, tendría más sentido no extenderme demasiado ahora. No sé si se puede siquiera justificar un diálogo en 31 partes, si realmente estoy haciendo una propuesta razonable. 

Pero sí me gustaría empezar con una pregunta fácil: ¿hay alguien que se siente igual que yo?